Dracyluna
Las palabras salen de no sé donde, quiza de viejos vericuetos ocultos en el alma, salen arrugadas, confusas, para convertirse luego en ángeles con sexo que invitan a la creación
13/02/12
07/02/12
EXILIO

No existe razón para mirar atrás,
para rezar, para abrir los labios,
el camino ésta fijado,
no hay en este destierro
ni lágrima ni arrepentimiento,
de vez en cuando un suspiro,
un dolor constatarte…
una profunda tristeza.
No existe duda,
sí la agonía indeleble de este
sentimiento tempestuoso,
transparente, hermoso…
¿Qué debe morir? Es cierto.
Su condena está marcada
de acuerdo a la experiencia,
a las simples circunstancias.
No existe temor.
Ya no, está segura.
Ceso la incertidumbre
y las preguntas cursis
en busca de esperanza.
Solo recuerdos tristes
cubren esta historia,
pero no puede negar que
se le está secando el alma.
22/01/12
MUTACIÓN
El sol se filtraba por la ventana dando calor a su rostro pálido, y de una manera delicada alcanzaba a acentuar sus pequeñas ojeras, sin embargo esto no parecía importarle, su respiración pesada y lenta manejaba el mismo compas de sus movimientos, una sonrisa tenue afloraba de sus labios - carentes de color – si, sonreía mientras sentía deslizar por su garganta un hilo fino de sangre, su mente se distraía con aquel liquido, pensaba en la capacidad de este para dar o quitar la vida a su antojo, era él, el encargado de nutrir todo su sistema, sentía como su corazón aún con fuerza bombardeaba a buen ritmo borbotones de vida. No sabía cuánto liquido conservaba aun, pero sentía que su temperatura corporal había disminuido al mínimo, sentía nausea; su estomago lleno buscaba la manera de devolver.
Por un momento sus pensamientos se aislaron de la realidad y se perdieron en la imagen distante de ese rostro conocido y querido por tanto tiempo, sonrió con más fuerza, sus ojos se abrieron y parecían sonreír también, le brillaban mientras que su mente la transportaba a un mundo lejano, donde su realidad era apasionada y libre. Hizo un gesto de nostalgia y suspiró a la profundidad de su ánimo, reconocía que la vida lo había llevado muy lejos, pero como le hacía de bien recodarlo, sin lugar a duda era su mejor medicina enfrascada en el recuerdo.
El malestar de su cuerpo la llamaba de nuevo, sabía que necesitaba subir las defensas, que los anticuerpos emotivos se manifestaran y comenzaran a trabajar, que levantaran barreras para defenderla de viejas nostalgias, tristezas inexplicables que como pequeños monstruos orgánicos, imperceptibles al microscopio, atacaban todos los espacios de su cuerpo y debilitaban su ionización sanguínea. La experiencia le decía que no había mucho tiempo, sí, en realidad todo se reducía a una cuestión de tiempo, para que los niveles de tan preciado líquido alcanzaran niveles muy bajos, y todo el metabolismo colapsara.
Sin embargo, seguía allí, inmóvil, sin hacer nada, no quería correr al hospital, sabía que los tratamientos con esteroides o quizá una nueva medicina de moda, serian solo una tortura sin buenos resultados, pero también sabía que tenía que vivir, aunque a veces no entendía su conveniencia, se le ocurría que la cuestión era matemática; aproximadamente, ¿cuántos habitantes habían en este mundo? Sonrió, en realidad no importaba la cifra, ¿qué importaría uno menos?, ¿dónde estaba la diferencia?, sacudió la cabeza y dejo de pensar en la esencialidad del hombre, por así decirlo, quiso poner su mente en blanco pero a pesar de sus esfuerzos, sus pensamientos la conducían a través de su historia…
Él estaba allí, nebuloso, sonriente, y mientras sus fuerzas la abandonaban suavemente, ella misma se dejo andar, se entrego a ese semblante lleno de recuerdos, de alegrías, verdades y juegos mentirosos. Ya decidida, sus pasos se enderezaron con fuerza y en unos instantes lo alcanzo, él la tomo de la mano, mientras que ella lo miraba fascinada. Las palabras, los sentimientos se hubieran podido dejar correr a su antojo, jugar, reír, hablar muchas cosas, pero él impuso silencio, y sin entender como, el ambiente se fue haciendo extraño, pesado, más allá de los parámetros existenciales de la memoria, no alcanzo a hallarse en esta situación cuando en un momento, lo sintió muy cerca, su respiración la intimido y sin saber cómo, el calor de sus cuerpos comenzó a calentar el ambiente, en fracciones de segundos se lleno de aquella pasión inusitada, perturbadora, su corazón aumento el ritmo, la respiración se agito llena de vitalidad y en este ir y venir de de roces voluptuosos sus miradas se encontraron, él la miraba con un extraño fuego en los ojos que la inquieto, busco de nuevo su mirada para tranquilizarse, pero le pareció reconocer a un hombre diferente al que guardaba en su recuerdo, a cambio de ternura él esbozaba una particular sonrisa, mientras se limpiaba con la manga la sangre que aun escurría de su boca.
Por un momento se turbo, retrocedió algunos pasos, e instintivamente se llevo la mano al cuello caliente, húmedo y con una sensación de dolor intenso, volvió a mirarlo, intento reconocerlo, mientras su cuerpo comenzaba a retorcerse con fuertes dolores, gimió… se lamento...sentía en ella una transformación insólita entre sorpresa y amargura, al mismo instante que su corazón se cristalizaba y su respiración se perdía en un suspiro.
No sabe por cuánto tiempo perdió el sentido, cuando despertó los dolores habían desaparecido, todo era confuso, sentía una gran tristeza, sabía que había perdido algo muy preciado, que su existencia ya no era, ni seria como la soñó. Se quedo en silencio por un buen tiempo y después de un suspiro entendió que su corporeidad estaba presente aún cuando no estaba físicamente, sintió ganas de beber, sintió el deseo de la sangre en la boca y mientras acariciaba el filo de sus colmillos, pensó en el deseo inmediato de calmar su nueva sed insaciable
Por un momento sus pensamientos se aislaron de la realidad y se perdieron en la imagen distante de ese rostro conocido y querido por tanto tiempo, sonrió con más fuerza, sus ojos se abrieron y parecían sonreír también, le brillaban mientras que su mente la transportaba a un mundo lejano, donde su realidad era apasionada y libre. Hizo un gesto de nostalgia y suspiró a la profundidad de su ánimo, reconocía que la vida lo había llevado muy lejos, pero como le hacía de bien recodarlo, sin lugar a duda era su mejor medicina enfrascada en el recuerdo.
El malestar de su cuerpo la llamaba de nuevo, sabía que necesitaba subir las defensas, que los anticuerpos emotivos se manifestaran y comenzaran a trabajar, que levantaran barreras para defenderla de viejas nostalgias, tristezas inexplicables que como pequeños monstruos orgánicos, imperceptibles al microscopio, atacaban todos los espacios de su cuerpo y debilitaban su ionización sanguínea. La experiencia le decía que no había mucho tiempo, sí, en realidad todo se reducía a una cuestión de tiempo, para que los niveles de tan preciado líquido alcanzaran niveles muy bajos, y todo el metabolismo colapsara.
Sin embargo, seguía allí, inmóvil, sin hacer nada, no quería correr al hospital, sabía que los tratamientos con esteroides o quizá una nueva medicina de moda, serian solo una tortura sin buenos resultados, pero también sabía que tenía que vivir, aunque a veces no entendía su conveniencia, se le ocurría que la cuestión era matemática; aproximadamente, ¿cuántos habitantes habían en este mundo? Sonrió, en realidad no importaba la cifra, ¿qué importaría uno menos?, ¿dónde estaba la diferencia?, sacudió la cabeza y dejo de pensar en la esencialidad del hombre, por así decirlo, quiso poner su mente en blanco pero a pesar de sus esfuerzos, sus pensamientos la conducían a través de su historia…
Él estaba allí, nebuloso, sonriente, y mientras sus fuerzas la abandonaban suavemente, ella misma se dejo andar, se entrego a ese semblante lleno de recuerdos, de alegrías, verdades y juegos mentirosos. Ya decidida, sus pasos se enderezaron con fuerza y en unos instantes lo alcanzo, él la tomo de la mano, mientras que ella lo miraba fascinada. Las palabras, los sentimientos se hubieran podido dejar correr a su antojo, jugar, reír, hablar muchas cosas, pero él impuso silencio, y sin entender como, el ambiente se fue haciendo extraño, pesado, más allá de los parámetros existenciales de la memoria, no alcanzo a hallarse en esta situación cuando en un momento, lo sintió muy cerca, su respiración la intimido y sin saber cómo, el calor de sus cuerpos comenzó a calentar el ambiente, en fracciones de segundos se lleno de aquella pasión inusitada, perturbadora, su corazón aumento el ritmo, la respiración se agito llena de vitalidad y en este ir y venir de de roces voluptuosos sus miradas se encontraron, él la miraba con un extraño fuego en los ojos que la inquieto, busco de nuevo su mirada para tranquilizarse, pero le pareció reconocer a un hombre diferente al que guardaba en su recuerdo, a cambio de ternura él esbozaba una particular sonrisa, mientras se limpiaba con la manga la sangre que aun escurría de su boca.
Por un momento se turbo, retrocedió algunos pasos, e instintivamente se llevo la mano al cuello caliente, húmedo y con una sensación de dolor intenso, volvió a mirarlo, intento reconocerlo, mientras su cuerpo comenzaba a retorcerse con fuertes dolores, gimió… se lamento...sentía en ella una transformación insólita entre sorpresa y amargura, al mismo instante que su corazón se cristalizaba y su respiración se perdía en un suspiro.
No sabe por cuánto tiempo perdió el sentido, cuando despertó los dolores habían desaparecido, todo era confuso, sentía una gran tristeza, sabía que había perdido algo muy preciado, que su existencia ya no era, ni seria como la soñó. Se quedo en silencio por un buen tiempo y después de un suspiro entendió que su corporeidad estaba presente aún cuando no estaba físicamente, sintió ganas de beber, sintió el deseo de la sangre en la boca y mientras acariciaba el filo de sus colmillos, pensó en el deseo inmediato de calmar su nueva sed insaciable
18/01/12
FORJADOR DE HISTORIAS

Fuiste gran hombre,
mi hombre por mucho tiempo
nos amamos, coleccionando
dìas, meses, sempre juntos…
Nos llenamos de esperanzas,
risas, dulces alegrías,
me poblaste de ilusiones, sueños,
y un sin fin de caminos araste en mi piel.
Todo es fin,
no hay habrá quien surque mis noches,
invente palabras, estìmule mi risa.
Todo es fin,
y soy feliz,feliz de recorrer mi historia
y saberte allì, real, fundador heroico de mi vida.
24/12/11
16/10/11
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